Cuando la cabeza grita.
Imagen: Blindfold by Ego-shooter
Si, soy una sobreviviente de la migraña. Hasta hace unos años, cliente asidua de la sala de urgencias, cuando el dolor era tan fuerte que hasta me dolía pensar. Quienes padecen migraña, saben que no exagero. Ese intenso dolor quedo en el pasado, superarlo ha sido un efecto secundario al trabajar en mi misma y la aceptación de mis emociones y procesos.
Nos enseñaron desde niños cómo se forma un cuerpo, sus órganos, sus huesos, sus funciones, sus sitios, pero nunca supimos de qué estaba hecha el alma” Mario Benedetti.
Las emociones y como vemos al mundo
Al nacer, nuestro lenguaje aún no se desarrolla, pero la forma en que expresamos lo que sentimos, nuestras emociones, nos permiten identificar lo que nos agrada o desagrada, lo que necesitamos o queremos.
A través del llanto o la risa, nos vamos comunicando con otros seres humanos, las emociones van determinando nuestra relación con el exterior, cumpliendo con tres funciones primoridales:
• Adaptativa: donde cada emoción tiene su propia utilidad. Por ejemplo, el miedo tiene la función de proteger.
• Motivacional: dando energía a una conducta.
• Comunicativa:obteniendo información propia en la forma en que nos comunicamos con nosotros mismos, y de otros cuando nos comunicacmos de forma verbal y no verbal.
las emociones nos ayudan a afrontar determinadas circunstancias de nuestra vida con mayor o menor éxito.
El dolor de cabeza
A través del llanto o la risa, nos vamos comunicando con otros seres humanos, las emociones van determinando nuestra relación con el exterior, cumpliendo con tres funciones primoridales:
• Adaptativa: donde cada emoción tiene su propia utilidad. Por ejemplo, el miedo tiene la función de proteger.
• Motivacional: dando energía a una conducta.
• Comunicativa:obteniendo información propia en la forma en que nos comunicamos con nosotros mismos, y de otros cuando nos comunicacmos de forma verbal y no verbal.
las emociones nos ayudan a afrontar determinadas circunstancias de nuestra vida con mayor o menor éxito.
El dolor de cabeza
La migraña común se caracteriza por la aparición violenta de dolores intensos en un lado de la cabeza, a menudo acompañados de náuseas y vómitos, que pueden durar algunas horas a varios días. Puede presentarse precedida de trastornos visuales. Existe también la migraña acompañada, que que puede afectar además el campo visual y el habla.
La quimica interna
Estados emocionales como el estrés, la ansiedad o tristeza, generan unos cambios químicos muy notables en nuestro cuerpo. El estrés, por ejemplo, origina altos picos de cortisol afectando funciones vitales básicas, como la presión arterial. La tristeza activa a su vez una serie de neurotransmisores que pueden debilitar nuestro sistema inmunológico, y con ello pueden aparecer estas persistentes cefaleas.
Estos cambios químicos, contraen muchas de nuestras arterias. Pero cuando nos relajamos –o lo intentamos- los vasos sanguíneos del cerebro se dilatan ocasionando dolor de cabeza.¿Te ha pasado que cuando intentas descansar surge el dolor de cabeza? este puede ser el caso.
El origen emocional
“Esta enfermedad tiene una relación directa con el YO SOY de la persona afectada. En general se manifiesta en la persona que no se concede el derecho de ser lo que quiere, incluso antes de que la migraña aparezca. Por ejemplo: una adolescente quería SER artista, pero se dejó convencer por sus padres para estudiar otra carrera. Padecía migrañas en la medida en que no se había concedido el derecho a seguir la dirección deseada.Las migrañas se producen en la persona que se siente culpable por atreverse a cuestionar a aquéllos que tienen mucha influencia sobre ella. Incluso puede no ser consciente de lo que realmente quiere. Con frecuencia vive en el “no puedo", hasta el extremo de vivir a la sombra de alguien. Además, las personas que sufren de migrañas suelen tener dificultades en su vida sexual porque no están en contacto con su poder creativo, simbolizado por la región de los órganos genitales”. “Obedece a tu cuerpo – Amate” de Lise Bourrbeau
El dolor de cabeza aparece frecuentemente cuando hay mucho esfurezo por realizar algo o cuando hay una obsesiona por lo que viene, inquietud por el futuro.
Si Vivo en este momento mucha ansiedad y preocupación, puedo vivir un sentimiento intenso de fracaso, duda, odio de sí que da vida a la crítica y, sobre todo la auto - crítica, no me gusta lo que veo, y me juzgo con severidad, dándome a mí - mismo “golpes de cabeza”.
El dolor de cabeza puede provenir también de la negación y de la supresión de mis pensamientos y de mis sentimientos que creo inaceptables o desapruebo, no tengo el valor de expresarlos, o sencillamente no los escucho, porque racionalizo todo lo que vivo. “¡Esto está bien, esto está mal!”, la obsesión de ser perfecto, que causan una dilatación sanguínea.
Finalmente, si tengo miedo de hacer frente a cierta realidad, podré encontrarme otro lugar en donde llevar mi atención y huir, esto siendo el dolor de cabeza. Un dolor de cabeza al nivel de la frente se referirá más a una situación en mi trabajo o vinculada a mi papel social pero si se sitúa lateralmente (cerca de las sienes), más bien es mi lado emocional (familia, pareja) el que está implicado.
Es muy fácil de decir: “cuida adecuadamente de tus emociones y sé feliz”. Una de esas habituales frases de autoayuda, pero no siempre es tan fácil llevarlo a cabo.
La respuesta no es alejarte de todo aquello que te cause tensión, ansiedad o estrés. No se trata de renunciar al trabajo ni de producir cambios externos, cuando lo que necesitas es un cambio interno.
sin embargo, pequeños grandes cambios ayudan, por ejemplo
La respuesta no es alejarte de todo aquello que te cause tensión, ansiedad o estrés. No se trata de renunciar al trabajo ni de producir cambios externos, cuando lo que necesitas es un cambio interno.
sin embargo, pequeños grandes cambios ayudan, por ejemplo
- Establece límites. Sé consciente de hasta donde puedes llegar y reparte adecuadamente los tiempos: horas de trabajo, horas de ocio personal, horas de descanso. Encuentra siempre un instante a lo largo del día para ti mismo. Para tus pensamientos, para tu identidad.
- Que el tiempo que estés con los tuyos sea siempre de calidad, fomenta tu autoestima y evita que nadie te manipule, que invada tu espacio personal o que ataque los valores que son importantes para ti. Protégete, quiérete, ilusiónate por algo cada día. Esa calidad de vida cotidiana y sencilla es la que más alivia nuestras tensiones, y por tanto las que más nos alejan de esa tensión que deriva siempre en dolor de cabeza. Recuérdate a ti mismo/a que la felicidad siempre puede recuperarse y que todos merecemos obtenerla. Es una aspiración y una realidad.
- Duerme bien, disfruta de tu cotidianidad, equilibra tu estrés hasta dominarlo a un nivel adecuado donde ya no pueda hacerte daño, donde ya no exista esa tensión que daña tu cuerpo.


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