No existía nada, y entonces vino la palabra... Así lo expresa el libro sagrado, Biblia de los mayas k'iche's: El Popol Vuh. Se parece mucho a lo que dice otra biblia en otros testamentos. Pero eso no es lo que importa, lo realmente importante es la palabra.
Y es que la palabra está compuesta de ideas, de atómos, de células de pensamiento.
Es tan poderosa, que ha construido reinos y destruido imperios. Ha hechizado corazones y condenado almas... Ha ganado batallas y devastado pueblos.
Y sí la palabra es tan poderosa, luego entonces por qué la usamos banalmente?
A mi no me importa demasiado clasificarlas, analizarlas o desglozarlas. Si son fonética, semántica o gramáticamente correctas. No, lo mio es su ritmo, su escencia, su forma de vibrar.
Palabras duras, sentimentales y sexys. Esas son las mías, las que viven en mis sentimientos, o tal vez los crean. Después de todo, en el principio fue el verbo.

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